lunes, 26 de enero de 2015

Plegaria


Puestos a pedir y por si acaso existe ese Dios
en el que nunca creo
quisiera adelantarme a sus designios y decirle:
mire usted, Dios mío, con todos mis respetos,
yo más que el Cielo eterno
unirme con el Todo Universal
y todas esas cosas
casi prefiero otra de éstas
otro Miguel Martínez
que tampoco es pedir mucho
no le estoy pidiendo un Albert Einstein
no le estoy pidiendo un William Shakespeare
tan solo uno que sea igualito a mí
aunque piense estas chorradas.

Me conformo con dos yo
uno para tener tres hijos, un perro y una casa
y otro para pasar tres meses en la Patagonia
descansando de mi viaje al Congo.

Con dos vidas me arreglo
un pie, un cepillo de dientes, una esperanza en cada una.
En un lado trabajar de profesor, volver a casa
y escribir estos poemas
y en el otro conocer a algún extraterrestre
alimentarme de amapolas
pasar a la posteridad de las jirafas
o meter la mano en los bolsillos del abismo.

Una vida para llegar muy lejos y otra para llegar tarde.
Una para matar al lobo y otra para salir corriendo

En la primera poner los pies encima de la mesa
y en la segunda encima del volcán.
aquí feliz como un idiota  
y allí trágicamente interesante

Por si acaso Dios existe
y resulta que tiene un rato libre
yo aquí lo dejo escrito:
a mí con dos vidas me vale
una para morir de viejo
y otra para no morirme.


viernes, 23 de enero de 2015

Masaje



A principios del siglo XXI 
un fantasma recorre Europa...
es el fantasma del método Pilates.
Media Europa se abandona 
al menos dos veces al mes
en las manos blancas y veloces 
de su fisioterapeuta,
se reproducen como conejos
las clínicas de osteopatía.
El viejo mundo se ha convertido en un spa.
Hoy se puede ir de Cádiz a Estocolmo
parando cada día en un centro de masajes

Será por eso
cada vez nos duele más el cuello
de tanto mirar para otro lado.







viernes, 16 de enero de 2015

Desfile

Todas las noches lentamente
pasan las galaxias, las estrellas, los cometas
con sus luminosos vestidos de cola
pomposamente engalanados
insondablemente bellos, inabarcables, infinitos…
pero ahora que no nos oyen
a mí tampoco me parecen muy…
¿cómo decirlo…?
no me parecen muy espabilados.

No piensan en nada  y siguen dando vueltas
pregúntale a un cometa qué carajo es un cometa
te va a responder lo mismo que el caballo de un tiovivo.
El Universo en su conjunto lleva toda la razón del mundo
pero ni siquiera sabe que la lleva.

Yo sin embargo aunque me equivoco todo el tiempo
y cada vez tengo más tripa
aquí tirado en mi sillón
al menos en este mismo instante
sé que estoy aquí tirado
en mi sillón.
¡Supera eso, Universo!