domingo, 26 de octubre de 2014

¿Hacia dónde vamos?


El sol incendia por dentro
los tres túneles de sangre que van
de mi cuello a mi antigua cabeza.

¿Hacia dónde vamos?
Un cielo cobarde
que ya no es mi cielo de siempre
se encoge de nubes.
Y los coches me miran
con las luces prendidas
como dioses remotos y morados
y me escupen a la cara un hueso de gacela.

Tengo una raja de nieve en la garganta
el escorpión transparente de la angustia
quemándome a picotazos el estómago
¿Hacia dónde vamos?

Sudo
y me nacen asesinos con bigote
en los viejos toboganes del alma,
que el mundo no es el mundo
sino por esa sensación de estar en casa
que acaba de marcharse con este escalofrío.

¿Hacia dónde vamos?
Y miro de reojo al hospital
tan sólido, tan blanco y tan estúpido
como el mismísimo…
no sé con qué compararlo .

¿Hacia dónde vamos?
Sigue insistiendo el tipo
que conduce el taxi.

lunes, 6 de octubre de 2014

Los demás


Desde pequeño me pareció imposible dormir a solas
el silencio y la soledad siempre fueron los primeros
en mi interminable lista de fantasmas.
Si me iba a la cama la máquina de pensar se disparaba sola
así que odiaba irme a dormir
prefería irme durmiendo poco a poco,
sin darme cuenta .

Me recuerdo en el sofá tumbado
mientras llegaban las luces de la calle
el rumor de voces en la tele
dos perros ladrándose en el parque
alguna discusión de los vecinos
y la respiración tranquila de mi padre.

Necesitaba saber que los demás estaban
saber que el mundo se quedaba allí
para poder dormir
para poder marcharme.  

Desde entonces hasta hoy
la historia no ha cambiado demasiado
sigo odiando irme a dormir
siguen siendo los demás
el único modo de salvarme.