jueves, 15 de marzo de 2012

Pantomicina 600 mg.


Es curioso como el dolor
viene y lo coloca todo en su lugar.

No hablo del gran DOLOR, 
el que sale en los poemas de Vallejo
ese que de un golpe te derriba, NO,
Con ese cabrón... (que no nos oiga)
no hay contratos.

Hablo del dolor pequeño,
el de sufrir por casa,
el de sufrir en bata.

Lo mejor contra la angustia existencial,
drogas aparte,
el más barato antídoto del caos,
es un buen dolor de muelas.
Porque todo tu universo,
tu falta de apetito humano,
tus ganas de vivir en un cometa,
tu desengaño, TODO,
puede comprimirse y conjurarse
en esa caries tan negra y maloliente
como el origen del mundo.

Y qué más da
si este planeta helado gira
en un sentido u otro.
Si la vida es una trampa
o si el tiempo es un cobarde fugitivo.

Hoy mientras el día recoge
sus azules y naranjas en el cielo
como una lenta ceremonia,
hoy que el invierno es habitable.

Hoy, precisamente hoy,
me duelen las muelas.
Y lo único importante,
lo que me quita el sueño
en la noche infernal sin analgésicos,
lo que me amarra al suelo,
es algo tan insignificante
como casi todo.




    Poema  finalista del II Certamen de Poesía  Gabino Pérez de Albéniz. Abril 2012

3 comentarios:

  1. Un poema que expresa muy bien esa sensación del dolor cercano e inmediato que hace que cualquier otra cosa no importe. Enhorabuena, Miguel y espero que se te haya pasado ya ese dolor de muelas...

    ResponderEliminar
  2. muy bien miguel expresa una sensacion de dolor acumulado en tu interior o en algo que te rodea.Eres un fenomeno miguelin tu si que vales:)

    ResponderEliminar