sábado, 11 de junio de 2011

W.C


El nuevo váter no traga una mierda
(Tómese literalmente)
Hay que llamar de nuevo al fontanero del seguro
El problema trivial en apariencia
me tiene con los nervios esparcidos por la cama
se repite ese mal sueño  
quiero vomitarlo
 ¿dónde voy?

El cartero y Descartes



Descartes tiene frío
Imagínatelo
Allí junto a su cartesiana estufa
arrimando los pies al fuego sin Heráclito
Da un poco de penilla
Y entonces entra su cartero y le interrumpe y él :
Por qué me solivianta tu presencia
¡No entiendes que yo pienso¡
Y se lo grita a todo el mundo
del pasado y del futuro y al cartero:
Dudo pienso ahora estoy seguro…
(vacila un poco todavía)
 ahora, yo… estoy seguro …
YO EXISTO.
Años después
en el crudo invierno de Estocolmo
se iba a morir de frío
neumonía  
Entonces
¿Quién no escribe en contra de la muerte?.

sábado, 4 de junio de 2011

Sísifo

  
La gente que tiene lavavajillas nunca piensa,
he pensado que fregar es un castigo
como aquellos de los  griegos:
yo enjabono, froto, aclaro, seco.
Sísifo coge su piedra, empuja,
sube  hasta la cima del infierno…
                                                       baja.
Yo  mañana enjuago
el mismo plato que ensucié.
Sísifo escala,
 la misma piedra que  hoy,
         mañana,
                     pasado, 
                                  antesdeayer.
Mi plato es inútil pero no es eterno,
pienso en la mortal circunferencia de mi plato inútil,
pienso    luego  friego  luego  llaman,
                        al oráculo de Delfos.

jueves, 2 de junio de 2011

El extraordinario caso del hombre normal







El hombre normal tiene mujer o hijos
escucha la radio o ve la tele por las noches
cerveza o cafeína en las mañanas,
manchas de dios o de tos en el periódico,
treintaicinco años trabajando en la Peugeot
le cuenta a sus amigos y se ríen
y sorben la cerveza como anfibios
pero a él no le hace gracia
vuelve los párpados hacia dentro y
contempla ese enorme agujero.
Treintaicinco años trabajando en la Peugeot
Hasta que hoy por vez primera
durante unos pocos segundos
el hombre normal no sabía,
miraba fuera del vagón, -ahora lo cuenta-,
“no sé si voy o vengo del trabajo”
no sé si me espera mi mujer o el jefe
por unos pocos segundos
“¿voy o vengo?”
Sus amigos se reían, que más da,
Él no sabía,…. que más da.
¿Iba o venía,…?
Hacia la cuerda floja o el revólver, ¿iba o venía?,
hacia el cura o la placenta, hacia el cristo o el forúnculo, hacia la verdad o la fregona,
qué más da ¿iba o venía?,hacia el cielo o el sobaco, hacia la timidez o el rio, hacia el santo o la riqueza,
¿iba o venía?, qué más da,
hacia el siglo o las ladillas, hacia el niño pelirrojo o la inflación ,hacia la lejana epidermis o la parca,
¿iba o venía?, qué más da,
hacia el quinto pino o la subnormalidad, hacia el calambre o la pirámide de Keops,
¿iba o venía?,qué más da,
voy o vengo, hacia la mujer o el jefe, qué más da,
sus amigos se reían, qué más da…
pero a él no le hacía gracia.